Procesaron y seguirán detenidos los prefecturianos y el policía descubiertos con droga

El juez José Luis Casals los imputó por “transporte de estupefacientes agravado”, por la valija descubierta en la guardia de PNA de Puerto Rico con cinco kilos de cocaína en agosto.

Los dos efectivos de la Prefectura Naval y un oficial de la Policía de Misiones, involucrados en una carga de cinco kilogramos de cocaína descubiertos en Puerto Rico, fueron procesados por el juez Federal de Posadas, subrogante del Juzgado de Oberá, José Luis Casals.

 
El magistrado dispuso también la prisión preventiva para los tres sospechosos de participar en el delito de “transporte de estupefacientes agravado por la función pública y por la cantidad de participantes”.
 
De los tres involucrados, un prefecto y el policía son hermanos y misioneros, mientras que el efectivo de la fuerza federal restante pertenece a la agrupación Albatros de Prefectura y prestaba funciones en Paso de la Patria, Corrientes.
 
Del testimonio que brindaron ante el juez Casals los misioneros, se pudo establecer que insistieron en que no sabían que la valija que trajeron desde Ciudad del Este (Paraguay) contenía droga y que estaban confiados que transportaron productos electrónicos como tablets y teléfonos celulares. Se calificaron como “víctimas” de una trampa y que la droga se la habrían “metido” en el supuesto equipaje.
 
Vale señalar que el hallazgo del estupefaciente se produjo durante la madrugada del domingo 6 de agosto en la guardia de Prefectura a la vera del Paraná en Puerto Rico.
 
En esta dependencia se presentó un cabo primero de PNA con prestación de servicios en Eldorado, acompañado por su hermano, un oficial subayudante de la Policía de Misiones que incluso se encontraba vestido con el uniforme.
 
Según fuentes exclusivas de PRIMERA EDICIÓN, se presentaron los hermanos y dejaron allí una valija con candado incorporado. Pero los efectivos de guardia solicitaron el número de combinación para abrir el equipaje. No se lo habrían facilitado y se retiraron luego de pedirle al prefecto que por favor le entregara la valija al tercer involucrado y miembro de la PFA. 
 
Acto seguido, los hermanos abandonaron el lugar tal como habían llegado, a bordo de un Chevrolet Celta negro. Los prefecturianos de turno abrieron la maleta en presencia de un testigo y hallaron cinco “panes” rectangulares envueltos con cinta de embalaje. 
 
La descripción se correspondía con los tradicionales “ladrillos” que dieron positivo al reactivo para detectar cocaína, en total 4,765 kilogramos. De inmediato se dio intervención al Juzgado Federal y se ordenaron las detenciones.
 
Los tres involucrados declararon ante Casals que “les plantaron la droga” en la valija y que ellos estaban convencidos que contenía equipos electrónicos, principalmente teléfonos móviles. La coartada, estimando la cantidad, tipo de drogas y su alto valor, no resultaría creíble. “Con un par de ladrillos de marihuana alcanzaba para quedar detenidos y acusados”, remarcaron las mismas fuentes consultadas.

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